67 toneladas de alimentos procedentes de establecimientos comerciales
han sido distribuidos para fines benéficos gracias a la cooperación entre
la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona y el Banco de Alimentos
de Navarra tres meses después de firmar el convenio de colaboración.
¿Quién compra la lata abollada que comparte estantería en el supermercado con sus brillantes y más afortunadas hermanas de lote? En la sección de frutas y verduras, junto a los tomates y berenjenas de pieles tersas y relucientes, siempre encontramos piezas golpeadas y menos atractivas, ¿se decanta usted por ellas? Ninguno lo hacemos y es así como muchos productos comestibles se convierten en productos no comercializables, igual que aquellos cuya fecha de vencimiento está próxima. En Pamplona, el destino de muchos de estos alimentos era la basura pero ya ha dejado de serlo gracias a la colaboración de las dos instituciones.
Desde diciembre de 2010, la Mancomunidad aporta tres vehículos frigoríficos y personal para retirar los alimentos no comercializables pero perfectamente consumibles de 56 establecimientos pertenecientes a las cadenas Caprabo, Covirán, El Corte Inglés, Eroski, Makro, Simply Market y Supercor.
“Es una iniciativa que aúna dos ideas: Por un lado, la responsabilidad social corporativa de la propia Mancomunidad; por otro lado, se previene que estos alimentos vayan al circuito de residuos, al vertedero. Es material orgánico, consumible, y por eso tiene un destino mucho más lógico”. Javier Torrens, Presidente de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona.
Fe de erratas: En el vídeo, la persona identificada como José Luis Pérez es en realidad José Luis Noain








