La generación de residuos es preocupante: los países desarrollados producimos 50 millones de toneladas/año de residuos electrónicos, tiramos 110 millones de toneladas de alimentos a los vertederos y cada ciudadano produce una media de 500 kg de basura al año. Nuestro planeta se nos queda pequeño, y por si fuera poco, ahora vamos al espacio y también abandonamos basura. Según los expertos hay más de 22.000 objetos de desecho orbitando alrededor de la Tierra.
Desechos que en su momento fueron satélites y que ya han cumplido su vida útil, cohetes o fragmentos de los mismos derivados de colisiones y explosiones, miles de pedazos de aparatos desprendidos por diferentes causas y otros objetos provenientes de la actividad de los astronautas fuera de las naves como bolígrafos, lámparas, herramientas, o desechos originados en las propias estaciones espaciales.
El problema es que la cantidad de basura espacial está alcanzando límites críticos, según un estudio de científicos del Consejo Nacional de Investigaciones de Estados Unidos. Los científicos aseguran que la NASA debe tomar medidas cuanto antes; de hecho se ha llegado a “punto de inflexión” en el que el elevado número de deshechos representa un riesgo para naves y satélites, que pueden colisionar con ellos, creando más basura espacial. Aseguran que el entorno se esta´volviendo cada vez más peligroso para naves y astronautas.
Lo más grave de este problema es que, mientras contamos con soluciones para eliminar la basura que generamos en la Tierra, parece que todavía no hay una solución clara para eliminar la basura que generamos en el espacio. Se está investigando sobre diferentes métodos como una gigantesca aspiradora, redes, imanes, redes o sombrillas espaciales. Mientras tanto, una creciente nube de residuos orbitará sobre nosotros.









