España registra buenas cifras en el reciclaje de vidrio pero todavía queda mucho por hacer. Nos encontramos por encima de mínimo exigido por la Unión europea, que exige un 60% de vidrio reciclado, pero otros países como Suecia, Suiza o Bélgica superan ya el 90%. En Navarra la eficacia de la recogida alcanza el 79%. El vidrio es un material 100% reciclable que no pierde sus propiedades físicas, no disminuye su calidad y su ciclo de reciclado es infinito.
En los últimos años en Navarra se ha recuperado vidrio como para fabricar unos 42 millones de botellas al año. En el año 2010 se recogieron un total de 16.179 toneladas de vidrio, es decir, una media de 25,4 kilogramos por persona y año, frente a los 15,15 que se recogieron en el resto de España.
- Porque reciclar vidrio no cuesta nada y contribuye a mantener el medio ambiente.
- Porque se ahorra energía. Con el reciclado de 4 botellas de vidrio, logramos que un frigorífico funcione un día completo.
- Porque se reducen los residuos que van a parar al vertedero. 3 botellas recicladas: 1kg. menos de basura. 3.000 botellas: 1.000 kg menos.
- Porque se reduce la contaminación del aire en un 20%.
- Porque se ahorran materias primas. Con 2 botellas recicladas, 0,8 Kg menos de materias primas.
Cadena de reciclaje
Para que se reciclen todos los envases de vidrio puestos en el mercado, deben completarse, según Ecovidrio, siete etapas. Es la denominada “cadena del reciclado de vidrio”, que comienza y finaliza en un mismo punto: los contenedores verdes de vidrio instalados en las calles.
- Consumidor. Los ciudadanos consumimos millones de envases que generalmente tiramos a la basura con el resto de desechos. Debemos reciclar dichos envases.
- Consumidor responsable. Es el punto clave de la cadena. Si el consumidor no reciclara ni depositase los envases en el contenedor correspondiente, esta cadena nunca podría ponerse en marcha.
- Recogida. Los envases se recogen selectivamente, se transportan a la planta de tratamiento y acaban reciclándose al 100%.
- Planta de tratamiento. Aquí, los residuos de envases de vidrio se limpian de todo aquello que haya podido ser introducido en el contenedor verde de vidrio y que no sea propiamente vidrio. A continuación, el vidrio es triturado hasta convertirse en calcín (vidrio seleccionado, limpio y molido).
- Fábrica de envases. El calcín permite fabricar envases de vidrio exactamente iguales que los originales.
- Envasador. Las empresas que envasan o embotellan parte o la totalidad de sus productos en vidrio son las que financian el sistema de recogida selectiva de los residuos de envases de vidrio desarrollado por Ecovidrio.
- Comercio. En los establecimientos de venta al público, el comerciante pone a disposición de los consumidores los productos envasados en vidrio.
Eso si, recordad que en iglú solo se depositan: envases de vidrio, botellas, tarros y frascos. No se puede: platos, tazas, cerámica, vasos, copas, corchos, chapas, espejos ni porcelana.








