En muchas ocasiones consumimos papel de manera innecesaria sin ser conscientes de las consecuencias ambientales que ello puede tener: el proceso de fabricación de papel consume una gran cantidad de recursos no renovables como fibras vegetales, agua y energía. Si disminuimos nuestro consumo de papel, contribuiremos a reducir el consumo de estos recursos.
Nuestra propuesta de hoy es para evitar el uso de papeles y bolsas a la hora de envolver regalos. La idea es que no se pierda la magia de la sorpresa, así que proponemos envolver los regalos con materiales que se puedan reutilizar. Diarios, revistas, envoltorios viejos, telas y bolsas reutilizables son algunas de las opciones que pueden ayudar a reducir el impacto ambiental que se genera.

Una de las técnicas más usadas en los últimos tiempos es la técnica japonesa Furoshiki. Más allá de que su nombre suene extraño, el Furoshiki, además de la técnica para envolver, es un rectángulo o cuadrado de tela igual a un pañuelo grande, utilizado en Japón para envolver los regalos y que ya está dando la vuelta al mundo.
Podemos usar esos pañuelos o retazos de telas que quedaron olvidados en los cajones. Con un poco de imaginación, es posible lograr un envoltorio que además se trasforma en un regalo más para el agasajado. Usando distintos pliegues y nudos se logra un “paquete” especial, colorido y muy versátil.
Pero si no disponemos de ningún pañuelo o trozo de tela en casa podemos optar por el uso de papel. Reciclar viejas revistas, periódicos, comics o partituras musicales… Darán como resultado unos regalos bonitos con un envoltorio original y personalizado… Es una opción práctica, económica y que puede darle utilidad a los papeles que tenemos archivados en un rincón. Tanto el blanco y negro de los periódicos, las secciones de historietas o las fotos coloridas de las revistas, suelen quedar muy bien para envolver las cajas o cartones que contienen el regalo.
Otra idea muy divertida en la que pueden colaborar niños es usando botones. ¿Cómo? Coge un botón grande e imprégnalo con tempera, luego pídele al niño que pinte diferentes sellos de colores con el botón en papeles de colores. Utiliza luego una cuerda o cinta para envolver el regalo y remátalo con el mismo botón. El resultado, un papel de lo más original. Si lo que quieres es personalizalos lo mejor es aprovechar esos dibujos de los niños que están almacenados en cajones. Sin duda a quien lo reciba le encantará este original y único papel de regalo con dibujos infantiles.
¿Conocéis el papel “kraft” o papel de embalar? Además de poder combinarlo de un montón de maneras distintas y con distintos colores por ser de un color neutro, es bastante barato y muy fácil de encontrar. Y en casa siempre solemos tener papel de este tipo. Un envoltorio sencillo que podéis combinar con lazos, papel, papel de pinocho, ramitas, hilos, lanas…
Otra técnica que podemos usar es la técnica del Origami. A través de este método es posible hacer cajas que sirvan de envoltorio y más tarde de adorno. Hay muchos modelos para armar, sólo es necesario seguir las instrucciones y eharle un poco de imaginación. También puedes crear bolas de colores que sirvan como “lazos”.
Muchos objetos que regalamos suelen venir en cajas de cartón o cartulina. No es necesario sumarle a eso un envoltorio de papel, con un par de pinturas, témperas o crayones a mano sólo basta recurrir a nuestra creatividad. No hay que ser un artista: además de quedar original, la dedicación especial que merece este trabajo suele generar mayor ternura y emoción para quien lo recibe.
Estas son algunas de las opciones que pueden ser de gran utilidad para obtener envoltorios bonitos, prácticos y respetuosos con el medio ambiente.













