Antes de tirar al contenedor miles de folletos publicitarios, postales, revistas, periódicos, calendarios, etiquetas, tarjetas de visita o de Navidad, la artista estadounidense Sandhi Schimmel se lo piensa dos veces y con mucha imaginación consigue crear modernos y coloridos mosaicos que son auténticas obras de arte.
Un viaje a Venecia y un retrato hecho con pequeños trozos de vidrio de colores hicieron que buscara la forma de dar una nueva utilidad a cualquier folleto publicitario. El resultado, un mosaico hecho a partir de trozos de papel de cualquier tipo de publicidad que llega a su buzón y que visto desde lejos es un colorido rostro, casi siempre de una mujer.
Comprometida con el reciclaje, Sandhi Schimmel crea sus obras manualmente. Transforma lo que otros consideran basura seleccionando y recortando cuidadosamente para después combinar y unir en una imagen fruto de su creatividad. Su pasión por el retrato y el color hacen que estos cuadros sean obras sorprendentes.
Su colección incluye muchas otras piezas maravillosas de arte reciclado. A través de sus cuadros trata de reflejar la obsesión de la sociedad por la belleza, ya que diariamente recibimos a través de la publicidad miles de imágenes en las que se nos muestran unos cánones de belleza casi inalcanzables.
La habilidad artística de Sandhi Schimmel y la de otros tantos artistas son una llamada de atención para que utilicemos nuestra imaginación a la hora de reutilizar y reciclar los recursos. Su objetivo como artista es la creación de retratos únicos, sorprendentes, mientras ayuda al medio ambiente reutilizando productos que por lo común suelen ser desperdiciados.








