¿Solo un juego de frikis?

¿Habéis probado alguna vez a jugar rol? Lo hay de muchas clases y el original, el de las cartas, los tableros de mesa y la fantasía se remonta a muchísimos años atrás. Si bien es verdad que en España no estaba igual de extendido, en Estados Unidos los juegos de cartas de rol eran algo cotidiano y lo podemos ver en “Strainger Things”, la afamada serie ambientada en los años 80 de Netflix, cuyo primer episodio comienza con los niños protagonistas jugando a rol sobre la mesa del sótano de Mike.

Desde entonces, todo ha evolucionado, y podemos encontrar juegos de mesa, juegos de cartas, rol en vivo y mucho más. El problema es que en este país, así como en otros, se ha asociado este tipo de juego a chavales que se engloban en un grupo social acuñado con el término friki o incluso nerd, y esto ha provocado que muchos de nosotros, algunos con mayor interés y otros con menos, hayamos pasado un poco del tema pensando que este tipo de actividades no iban con nosotros. Pues bien, yo hoy os aseguro que solo es un juego más y que hoy en día, las partidas de LARP (juegos de rol en vivo) son una experiencia digna de ser vivida al menos una vez en la vida.

Eso sí, estos juegos no son aptos para gente in imaginación, pues todo el juego se basa en ella, así que si eres poco creativo cambia de artículo y busca otra actividad que vaya más con tu personalidad.

El rol en vivo

Una buena partida de rol te adentra en mundos ficticios, de fantasía o no, y te hace vivir experiencias únicas. Para poner un ejemplo a todos aquellos que aún no terminan de comprenderlo hablaré de las conocidas habitaciones de escape que tan de moda se han puesto estos últimos años en nuestro país. En ellas, alguien te cuenta una historia para que te creas dentro de un mundo diseñado para que vayas pasando una serie de pruebas de agilidad mental sin las que jamás podrás resolver el enigma. Ese enigma puede ser el descubrimiento de un tesoro, de un asesinato, de la salida y de muchas otras cosas más. Pues bien, esto son partidas de rol en vivo controladas por los creadores de la actividad y de la habitación de escape room y, como veréis, hasta los grupos de chicos y chicas más cool disfrutan de este tipo de partidas.

Hoy en día, el rol en vivo está tan extendido que hay festivales muy importantes por toda Europa, los más conocidos y famosos son “Conquest of Mythoidea” y “DrachenFest”, y ambos tienen lugar en Alemania durante los meses de verano.

Drachenfest se celebra todos los años en el mismo lugar: el valle de Diemelstadt, entre Düsseldorf y Hannover, y suele durar entre cuatro y cinco días. Este festival transcurre en un pueblo real que añade ocho campamentos y en el que se libran las diferentes batallas y misiones. El juego dura las 24 horas del día y nadie puede salirse del personaje ni un instante. Los participantes deben vivir su experiencia lo más real posible y lo más ligado al gremio al que han elegido pertenecer. Cocinan, duermen y conviven en un campamento que construyen ellos mismos y que desaparecerá en cuanto termine la partida. Los diferentes campamentos deberán enfrentarse en unas batallas en las que podrán aliarse o traicionarse, infiltrarse o esconderse de sus adversarios y en las que solo uno resultará vencedor.

Ahora bien, para poder participar no solo debes llegar allí con ganas de pasarlo bien y con la mente bien despierta, sino también bien equipado. En España aún son pocas las tiendas especializadas en LARP pero tenemos una de las mejores al alcance de nuestra mano, Evil Tailors, donde encontraremos trajes de todo tipo, incluso inspirados en series de televisión tan actuales como “Juego de Tronos”.

En España el formato de rol en vivo suele durar un fin de semana y se realiza en diferentes puntos de la península. Los participantes pagan entre 100 y 150 euros, dependiendo de la época del año, por asistir a estos eventos y solo está incluido el derecho a acampar en la parcela del campamento correspondiente. Comida y demás corre a cuenta de cada participante. No obstante, la organización proporciona algunos servicios fuera de la zona de juego, como duchas, baños, zonas de recogida de basuras y aparcamientos. Las tecnologías están prohibidas, lo que hace vivir esta experiencia lo más real posible.

¿Qué, te animas a vivir una experiencia de rol? Es totalmente recomendable.

El sexo, ahora más que nunca, es vida

Nos parece que no, pero la cantidad de actividades que podemos realizar en nuestro tiempo libre es realmente grande en los tiempos en los que nos movemos. Tenemos más actividades lúdicas que nunca, y a eso le podemos añadir una variedad de pasatiempos tradicionales que nunca se pierden. Está claro que la persona que se aburre a día de hoy es porque quiere y que la oferta que tiene disponible para disfrutar de su tiempo libre es tremendamente grande. Aprovecharla es algo que depende de manera única y exclusiva de él o ella. 

Hay una actividad que más o menos nos gusta a todos y todas, pero a la que no tenemos en cuenta a la hora de hablar de tiempo libre o de ocio. Hablamos de un asunto como lo es el sexo. No cabe la menor duda de que un aspecto como este es uno de los preferidos por los españoles y las españolas a la hora de disfrutar de su vida en pareja, lejos del estrés que caracteriza la rutina habitual de la gente. Y es que nada permite liberarnos tanto de la vida cotidiana como lo es el sexo, que es una manera de encontrar la paz que tanto deseamos y que tan difícil es de conseguir a veces. 

¿Practicamos mucho sexo los españoles? Podríamos decir que nuestro país se encuentra en la media europea en este sentido. Según una noticia que fue publicada en el diario 20 Minutos a mediados de 2017, el 42% de los ciudadanos de este país practica sexo una vez a la semana y solo el 10% no lo probó en todo el año. Desde luego, son datos que ponen de manifiesto que el sexo, aunque no es la actividad lúdica más realizada por parte de los españoles, sí que tiene un hueco en nuestra vida. Y que así lo siga siendo, porque no cabe la menor duda de que es necesario para todos y todas. 

Los médicos recomiendan su realización en pos de garantizar la felicidad y la salud física y mental de las personas. Y es que el sexo, siempre que, por supuesto, sea consentido, es necesario y positivo para el conjunto de nuestras vidas. Para empezar, porque sin él nadie estaría vivo. Y, para continuar, porque es una manera de expresar nuestro cariño por otra persona. De ahí que, en muchas ocasiones, no entendamos las críticas y los tabúes que existen al respecto de este asunto en nuestro país y, en general, en el resto de naciones de la Unión Europea. 

Sin embargo, y a pesar de todo, hacemos menos el amor de lo que deberíamos. Una noticia que vio la luz en el portal web Vozpópuli así lo aseguraba, incidiendo en que para que el sexo sea posible hacen falta una disposición física correcta, un buen compañero o compañera o ganas y no siempre se puede disponer de esta serie de elementos. Por desgracia, hay muchas personas que se encuentran en esta tesitura y que no tienen la posibilidad de utilizar el sexo como una vía de escape de la realidad que nos ha tocado vivir. 

El sexo es una de las actividades de ocio más necesarias en la vida de las personas. Muchas personas corroboran esta información y dan fe de la importancia que tiene este asunto, por ejemplo, en su vida de pareja. Es importante, para mantener la chispa en la pareja, que apostemos por cosas diferentes a la hora de practicar sexo. Según nos han comentado desde Maite Domenech, una entidad especialista en sexo tántrico, es esta una de las opciones que están implementando cada día más y más parejas en nuestro país para mantener el deseo y la llama, aspectos ambos que no podemos perder. 

La felicidad, el gran objetivo 

El fin último que se persigue tanto con el sexo (en cualquiera de sus manifestaciones) como con cualquier otra modalidad de actividades de tiempo libre es conseguir una felicidad que de otro modo tendríamos más difícil encontrar. Y lo cierto es que apostando por este tipo de actividades la probabilidad de ser felices se multiplica. Por tanto, no tenemos que tener miedos de ningún tipo a pesar de los tabúes que desde que somos bien jóvenes se encarga de imponemos nuestra sociedad. Eso es fundamental para disfrutar del sexo sin que nada ni nadie nos pueda achacar algo por ello. 

¿Qué sería del ser humano sin la felicidad? Este es el objetivo que todos y todas nos marcamos para tratar de disfrutar de cada momento, de cada segundo, de los que nos quedan en este mundo. Y tenemos que aprovechar al máximo cada una de las herramientas que la vida nos pone en nuestro camino para ello. El sexo es una de ellas y, le pese a quien le pese, todos tenemos el derecho de hacer uso de ella siempre que tengamos la oportunidad. Mantener esta mentalidad será importante para que nada ni nadie se pueda entrometer en el estilo de vida que queremos llevar ni en el tipo de actividades que nos encantan para disfrutar de nuestro tiempo de ocio.

Valencia, un destino especial para las despedidas de soltero/a

Mi amigo de la infancia, el compañero de juegos de niños, de tardes ideando las mejores trastadas, de correrías de juventud, de aventuras, de tapadera de amoríos…, en fin, mi compañero de vida asienta cabeza y se casa. Por fin se ha dado cuenta de que encontró su media naranja y ha decidido dar un paso adelante en su relación y, nosotros, la eterna pandilla de amigos hemos decidido organizarle una despedida de soltero, sorpresa.

Por ello, buscando entre decenas de opciones en internet sobre empresas que se dedicasen a ello descubrimos Hot Despedidas, una compañía especializada, con años de experiencia, que organiza las mejores despedidas de Alicante, Valencia, Alcoy, Ibiza, Murcia, Mojacar, Benidorm, Elche o Gandía, por lo que nos decantamos por ellos, ya que nos atrajo su seriedad y experiencia. Además, sus servicios ofrecen una gran variedad de packs con actividades, fiestas, espectáculos…, así como alojamientos muy económicos, algo fundamental.

Nosotros nos decantamos por escoger una ciudad tan especial como Valencia para organizar la fiesta, pues así además de celebrar la despedida podíamos, al mismo tiempo, aprovechar para realizar un poco de turismo y conocer esta ciudad bañada por el Mediterráneo y que, como cantaba hace más de 50 años el conocido pasodoble del gran músico José Padilla Sánchez, “es la tierra de las flores, de la luz y del amor”.

Muchos son los monumentos, edificios, plazas o rincones que no podemos dejar de visitar, así como gozar del ambiente de sus zonas aledañas. Por ello, de entre ellos, os reseñamos los siguientes:

  • La catedral. También conocida en valenciano como la Seu, y erigida en el siglo XIII fue consagrada en el año 1238. En su construcción predomina el estilo gótico, aunque conserva elementos que, de distintas épocas, que van desde el románico hasta el barroco, estando dedicada a la Asunción de Santa María. En ella se custodian tesoros tan valiosos como el Santo Cáliz, fechado en el siglo I y que la tradición cuenta que fue el que utilizó Jesús en la última cena, por lo que los papas Juan Pablo II y Benedicto XVI emplearon esta reliquia durante la celebración de la eucarística en sus visitas a la ciudad. Además, dentro de lo que representa en sí este templo, la realidad es que es todavía más importante porque cuenta con algunas de las primeras y mejores pinturas del Quattrocento de nuestro país.
  • La Lonja de la Seda. Conocida también como Lonja de los Mercaderes, fue construida entre 1482 y 1548, siendo una obra maestra del estilo civil gótico valenciano por lo que fue declarado Monumento Histórico Artístico en el año 1931 y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO el 5 de diciembre de 1996. 
  • La plaza de la Virgen. Conocida como la Plaza de la Seu por encontrarse encuadrada por la Catedral o la Seu, la Basílica de la Virgen de los Desamparados y el Palacio de la Generalitat. Su origen se remonta al foro de la época romana, y en ella se desarrollaron o desarrollan los acontecimientos más emblemáticos de la ciudad, como la ofrenda de flores a la Virgen de los Desamparados durante las fiestas de las Fallas o las reuniones semanales del Tribunal de las Aguas para resolver los conflictos entre los regantes de la Vega de Valencia. Es, además, uno de los lugares más carismáticos para tomar algo después de un buen manjar típico valenciano, por lo que aquí es donde más tiempo pasaremos, junto con las zonas de ocio. 
  • Barrio del Carmen. En valenciano El Carme, debe su nombre al Convento del Carmen construido por las Carmelitas Descalzas en el año 1281, forma parte de la ciudad vieja y del centro histórico de la ciudad, estando limitado por dos murallas, la musulmana del siglo XI y la cristiana del siglo XIV. En él destacan edificaciones tan importantes como las torres medievales de Quart y las de Serranos, el Portal de la Valldigna del año 1400 que separaba la ciudad cristiana de la morería o la casa museo del pintor José Benlliure, edificado en 1880 y declarado conjunto de interés cultural.    
  • Ciudad de las artes y las ciencias. Diseñada por el conocido arquitecto Santiago Calatrava e inaugurada en el año 1998, alberga desde el año 2002 el mayor acuario construido en Europa conocido como L´Oceanográfic.

¿Qué más nos ofrece Valencia para los que vamos de fin de semana?

Valencia no solo es ciudad y monumentos, sino que también nos conquista por su naturaleza, a solo 10 km de la ciudad podemos visitar el Parque Natural de la Albufera, una palabra de origen árabe que significa “el pequeño mar” y al que los romanos denominaban “Nacarum Stagnum”. Está formado por la Albufera propiamente dicha, con una extensión de 23,94 km2, su entorno húmedo con 223 km2 de terreno destinado al cultivo de arroz y el cordón litoral adyacente a ambos. Fue declarado parque natural por la Generalitat Valenciana el 23 de julio de 1986, siendo su valor ecológico muy grande ya que aquí se encuentran especies de gran valor ecológico en peligro de extinción y es zona de paso para muchas aves migratorias.  

Viajar, la mejor manera de disfrutar de nuestras vacaciones y de nuestro tiempo de ocio

Una de las mejores maneras de disfrutar de nuestro tiempo libre no es otra que la de viajar y descubrir lugares nuevos. Este es uno de los secretos para disfrutar de la vida y para aprovechar cada momento de ocio de los que disponemos. Podemos preguntarle a muchas personas al respecto. La respuesta será la misma por parte de todo el mundo. Y es que no hay nada mejor que viajar y descubrir tanto grandes ciudades que desconocíamos como pequeños rincones perdidos y alejados de la ajetreada vida rutinaria. Desde luego, es evidente que cualquier viaje nos puede servir para desconectar.

España es uno de los países que tiene una oferta turística que es prácticamente imbatible. Tanto en lo que tiene que ver con el turismo de sol y playa como en lo que respecta a turismo de interior, histórico o de invierno (que también tenemos en el interior de nuestras fronteras). La mejor representación de todas esas cosas es una ciudad como Barcelona: una ciudad propicia para el verano pero que cuenta con un patrimonio que la convierte en una referencia cultural e histórica al mismo tiempo.

Todo lo que hemos comentado en estos dos primeros párrafos se refrenda con los datos que presenta una ciudad como lo es Barcelona. Un artículo publicado en la página web de La Vanguardia informaba de que la Ciudad Condal recibe turistas extranjeros y que éstos dejan más dinero. En concreto, el número de visitantes internacionales había crecido un 4’3% en lo que respecta al año 2018 y el gasto global de éstos ha crecido un 6’9%. Son datos que reflejan una realidad: que Barcelona ha sido y sigue siendo tendencia a nivel mundial.

Y lo del 2018 no fue algo excepcional, puesto que durante el año anterior ya se experimentaban crecimientos reales y significativos dentro del sector. En concreto, unn artículo que fue publicado en el diario 20 Minutos informaba de que, durante el año 2017, la provincia de Barcelona había recibido un 3% más de turistas, algo que le había permitido alcanzar los 12 millones de visitantes. Se trata de una cifra importante y que deja a esta provincia como una de las más importantes a nivel turístico no solo de toda España, sino también de toda Europa. Y es que no es para menos.

Viajar es, cada vez, una manera de pasar nuestro tiempo de ocio más común entre los españoles, que ya no nos conformamos con disfrutar de nuestras vacaciones en el sofá de casa. Y Barcelona es una de las pruebas más grandes que tenemos al respecto. La Ciudad Condal recibe cada vez a más turistas, tanto nacionales como extranjeros. Así nos lo han contado los profesionales del hotel de lujo Mercer Barcelona, que es visitado por cientos de personas provenientes de diferentes zonas de nuestro país y de más allá de nuestras fronteras. Y es que ya es más evidente que nunca el poder que tiene el turismo como forma de disfrutar de nosotros mismos y de nuestra familia o amigos.

Seguimos creciendo a pesar de estar en cabeza en materia turística

España es una referencia turística a nivel mundial. Solamente nos supera un país como Francia, que cuenta con bellezas contra las que es muy difícil competir, como París o los Alpes. Ni siquiera los mismísimos Estados Unidos son capaces de hacernos sombra. Tenemos que cuidar este asunto y seguir mejorando, algo que viene siendo real durante los últimos años y que pone de manifiesto que el margen de mejora que venimos experimentando sigue siendo de lo más importante.

Que España siga ahí depende en buena medida de todo lo que promocionemos nuestra cultura, nuestras bellezas naturales y nuestro clima. Aunque es cierto que el turismo depende en buena medida de la geografía, algo que no podemos controlar, el marketing también tiene su importancia en lo relativo a este asunto. Y es que nos encontramos en un momento en el que existe una competencia feroz entre muchos lugares del mundo que pugnan por atraer a la mayor cantidad de personas que sea posible. Desde luego, no cabe la menor duda de que, para sobrevivir a esta jauría, es imprescindible hacer uso de todas las armas publicitarias que tengamos a mano.

Solo el paso de los años nos dirá si somos capaces de seguir manteniendo todos estos datos. Creemos que caminamos en una muy buena dirección. El sector turístico es ya uno de los más robustos de nuestra economía no solo en temas de facturación, sino también en cuanto a personal y a la preparación que éste recibe. Y es que ya nadie duda de la conveniencia de disfrutar de un viaje en condiciones durante las vacaciones. Es la mejor manera de desconectar.

Mejorar los hábitos de lectura de los españoles en psicología y pedagogía es una necesidad

Suele decirse que, en el momento en el que nos encontramos actualmente, disponemos de una oferta de ocio que no es comparable a la de ningún otro momento de nuestra historia. Y es que no cabe la menor duda de ello. Las nuevas tecnologías, unidas a la potenciación del ocio tradicional, han posibilitado que esta sea una realidad absoluta en los días que vivimos. Si miramos los datos económicos, reafirmamos nuestra teoría: el sector del ocio es más grande y más importante dentro de nuestra economía que en cualquier otro momento. Es algo que ya se ha convertido en habitual. 

Una de las actividades de ocio tradicionales más típicas ha sido la de disfrutar de una buena lectura. Aunque es cierto que las nuevas tecnologías han jugado un papel muy importante en lo que a lectura se refiere (son muchas las personas que apuestan en el momento actual por leer en los e-books que ya forman parte activa de nuestra sociedad. Desde luego, está claro que, como tantas y tantas actividades, la lectura se ha tenido que ir adaptando a las nuevas necesidades de la gente. De lo contrario, la situación sería bastante más problemática de lo que viene siendo en los últimos años. 

Porque no cabe la menor duda de que la situación es bastante preocupante en los tiempos que corren. Según una noticia que fue publicada por el diario ABC en su página web, el 40’3% de los españoles no lee nunca o casi nunca, lo que nos invita a reflexionar y tratar de buscar soluciones a este tipo de problemática. Desde luego, no es fácil. Pero existe la necesidad de cambiar la mentalidad y la rutina de la gente y hacerle ver que hábitos tan saludables desde el punto de vista mental como lo son la lectura o la escritura deben tener una participación más grande en nuestras vidas. 

Otra noticia, en este caso publicada en el diario El Mundo, informaba de que, en el año 2017, en España se leía más pero peor, algo que es igualmente, si no más, preocupante que lo que comentábamos en el párrafo anterior. Y es que la sociedad necesita a la lectura  para desarrollarse. No contar con la lectura es sinónimo de estar abocados a un fracaso de lo más estrepitoso. Y la nuestra, que es una sociedad que ya ha perdido buena parte de los grandes valores que la caracterizaban hasta hace no mucho tiempo, no se puede permitir más fracasos. 

¿Cómo hacer que la sociedad lea mejor? Es un buen interrogante, sobre todo porque hay muchas opiniones acerca de lo que realmente significa leer bien. Son muchos los literatos y los expertos en la materia que aseguran que echan en falta que la gente se vuelva a interesar por cuestiones como lo son la psicología o la pedagogía, que tienen un valor social que es realmente potente y que juegan un importante papel en la constitución de esos valores de los que estamos hablando y que están en peligro de extinción en un momento como el actual. 

Es necesario hacer entender a todas las personas que leer es una de las mejores maneras de disfrutar de su tiempo libre. Y que hacerlo sobre aspectos como lo son la psicología o la pedagogía puede tener un efecto muy positivo en su vida, tanto en la parte profesional como en la personal. Hemos charlado al respecto de este tema con los profesionales de una entidad como lo es Ediciones Aljibe, especializada en asuntos como estos, y lo que nos han transmitido es que lecturas como de las que venimos hablando contribuyen a ser más eficientes en el trabajo y más felices en lo que tiene que ver con nuestra vida familiar y social. 

En otros países, esto es ya habitual 

Otros de los países que componen Europa tienen una mayor afición a leer de la que disfrutamos aquí en España. Y, ciertamente, nos da envidia una situación como tal. Una imagen, que se convirtió en viral hace no demasiados años, mostraba como un vagón del metro de Moscú iba repleto de gente que leía sin parar. Ese tipo de estampas no son habituales en nuestro caso y tenemos que poner todos los medios para tratar de que así lo sea. Nuestro futuro, lo queramos o no, depende en buena medida de eso. 

Es cierto que la llegada de un elemento como el e-book ha permitido que los datos no sean tan catastróficos como lo eran hace algunos años. Pero no es menos cierto que no nos podemos acostumbrar a eso. Aspiramos a más y, como tal, tenemos que intentar dar el do de pecho para conseguir una mejora de los hábitos lectores de los españoles y las españolas. No cabe la menor duda de que la diferencia se notará y que, por fin, en España podremos volver a presumir de cultura.