Disfrazarse en Halloween, una alternativa ideal para disfrutar del tiempo libre en familia

Llega el mes de octubre y, con él, las primeras fiestas del curso para los niños. Si el día 12 de dicho mes se celebra una festividad como la de la Hispanidad, el día 31 llega otra que llama mucho más la atención para los más pequeños, la de Halloween. La fiesta del terror se apodera de cada una de las calles de nuestro país y no cabe la menor duda de que eso genera una gran emoción entre todas aquellas personas a las que les encanta, por ejemplo, disfrazarse. Y es que, junto al Carnaval, esta es la ocasión ideal para hacerlo.

Son muchas las familias que pasan días pensando de qué manera puede conseguirse la organización de una fiesta que realmente cumpla con las expectativas de los más pequeños. Desde luego, esta no es una fiesta al uso. Tiene que tener algo que la convierta en diferente en comparación con el resto y la mejor manera de conseguirlo es apostar por los disfraces. Y es que no cabe la menor duda de que no hay nada que tenga mayor capacidad de llamar la atención de los niños que un buen disfraz. Todos los dicen y los padres y madres que apuestan por esto, por lo general, aciertan.

Un texto que fue publicado en la página web Guía Infantil buscaba dar ideas a los padres y madres para organizar una fiesta de Halloween. Entre esas ideas, la de conseguir un buen disfraz formaba parte de las más destacadas. Y es que no es para menos, porque sin ese disfraz es completamente imposible conseguir el objetivo de divertirse de la manera más exitosa posible. Sin un disfraz, la fiesta de la que estamos hablando perdería su razón de ser. Y esa sería una verdadera lástima, ¿no creéis?

Una fiesta mucho más española de lo que pensamos

Hay muchas personas que se manifiestan en contra de Halloween porque, según ellas, es una fiesta que nos han vendido de manera brutal desde los Estados Unidos. Pero lo cierto es que este asunto es algo que está relacionado con España es una medida mucho más grande de lo que podemos llegar a pensar. Así lo hace saber una publicación de la página web de la Cadena Ser, que asegura que esta festividad se celebra en nuestro país mucho antes que en el gigante americano. Y es que tenemos que valorar en una medida mucho mayor este tipo de fiestas.

A pesar de que ha llegado el mes de octubre y de que ya llevamos un mes de rutina, son muchas las posibilidades que tenemos para disfrutar de las fiestas que están porvenir durante este mes. Una de ellas es la de Halloween, que es una oportunidad perfecta para disfrutar del tiempo de ocio con los más pequeños. Es un momento ideal para la diversión provocada por los disfraces. De hecho, y según lo que nos han comentado desde La Casa de los Disfraces, una entidad dedicada a la venta de este tipo de objetos, de cara a la fiesta terrorífica por excelencia, la primera elección para garantizar el disfrute es siempre un buen disfraz.

No cabe la menor duda de que este asunto es primordial en un momento como este. Como decíamos más arriba, no tener un disfraz en Halloween hace que la fiesta pierda toda su gracia. Y no salir a la calle hace que también pierda la gracia. Desde luego, y a pesar de que el otoño ya ha entrado y que las temperaturas han descendido notablemente con respecto a septiembre, salir de casa es una alternativa ideal para disfrutar de un día genial en familia o con amigos.

Porque Halloween también es para disfrutarlo en familia

Existe la tendencia a asociar Halloween únicamente con amigos. Pero, ¿por qué no es posible asociarlo a la familia? Es una actividad perfecta para hacerlo, sobre todo si todavía tenemos niños y niñas pequeñas en casa. Desde luego, está claro que las familias que aprovechan este tipo de ocasiones para disfrazarse en conjunto disfrutan mucho más de esta festividad que las personas que deciden ‘pasar’ del asunto o celebrarlo única y exclusivamente con sus amigos. Y es que la familia es siempre la mejor elección.

Es increíble la manera en la que una fiesta como esta puede llegar a unir a una familia. Este tipo de actividades siempre las recomendamos a la hora de hacer posible que exista una verdadera conexión entre cada uno de los miembros que la componen. Y, cuantos más seamos, es probable que disfrutemos más. Es algo que se ha encargado de ir demostrando el propio paso del tiempo y que tenemos que implementar a fin de tener una vida realmente feliz y plena. Seguro que no os arrepentís en absoluto de hacerlo. 

La pedida de mano, una ocasión para reunir a las dos familias

Seguramente muchos de nosotros cuando oímos hablar de la “pedida de mano” de la novia pensamos que es una costumbre tradicional que ya en nuestros días no tiene razón de ser, y la realidad es que es así, pero todavía perdura en algunas culturas y es un paso necesario para que la novia contraiga matrimonio, que se basa en conseguir el consentimiento de su padre. Esta tradición que se remonta a la época romana, tiene hoy en día un fin totalmente distinto, en la actualmente se convirtió en una reunión familiar muy propicia para que las familias del novio y la novia se conozcan, se rompa el hielo, al mismo tiempo que los novios deciden hacer partícipes de su felicidad e importante decisión a sus padres, compartiendo un momento especial en familia con el que comenzar a celebrar la buena noticia y la nueva familia que está a punto de formarse.  

La pedida de mano se trata de una reunión íntima y especial, en la que están presentes los novios, los padres del novio, hermanos de los novios con sus familias respectivas, si las tuviesen, y abuelos, además de los padres de la novia, y que se reúnen generalmente en la casa de los padres de la novia, donde se ofrece una comida o una cena especial preparada en casa o encargada a una empresa de catering. Por ello, si vosotros estáis en esta tesitura y no os apetece cocinar, nuestra recomendación es que os pongáis en manos de La Frolita, puesto que así acertaréis y es que esta empresa está especializada en celebraciones familiares y eventos de empresa, que tras sus diez años de experiencia han conseguido gracias a su profesionalidad, rapidez, versatilidad y dinamismo que sus clientes repitan. 

La decoración del espacio y de la mesa, al igual que el día de la boda, el día de la pedida también es importante, pequeños detalles como unas velas encendidas o unos pequeños bouquets de flores que adornen la mesa ayudaran a darle ese toque especial.   

La formalidad de la reunión va a depender de las costumbres de cada familia, pero lo normal y aconsejable es que los invitados acudan vestidos de una forma especial y acorde para la ocasión, apostando por ejemplo por el “casual chic”. La novia debe lucir formal, no es el momento de lucir vestidos sexys con escotes demasiado pronunciados, ni de vestidos largos, un vestido tipo coctel o casual es una buena opción. Lo mismo sucede con el novio, no es momento de pantalones cortos ni camisetas, tampoco es necesario que acuda vestido de traje, un pantalón de vestir o sport con una camisa y unos zapatos será una vestimenta muy adecuada.

A la hora del postre es el momento más adecuado para el intercambio de regalos, lo tradicional es que el novio entregue un precioso anillo de pedida a la novia, que puede ser comprado o que forme parte de la herencia de familia, por parte de la novia suele regalarse al novio un bonito reloj. Y por supuesto, una vez realizado el intercambio de regalos lo que no puede faltar es el champán, este es el momento de alzar las copas y celebrar la ocasión con un buen brindis por los novios. Por último, no olvidéis inmortalizar este momento con unas bonitas fotografías que al acabar de los años os recordaran el momento tan especial vivido. 

¿Cómo son y quién luce los mejores anillos de compromiso?

Cada anillo de compromiso es único y especial para cada pareja, simboliza su amor y su felicidad, pero por su espectacularidad y gran valor algunos se han convertido en joyas icónicas, como los lucidos por:

  • Princesa Diana de Gales. Se trata de una sortija ovalada con un zafiro azul “pavo real” rodeado de pequeños diamantes. Después de su muerte el anillo pasó a su hijo que quiso honrar a su madre haciendo entrega a su esposa Kate Middleton.
  • Elizabeth Taylor. Su esposo Richard Burton pagó la más que considerable cifra de 1.100.000 dólares en el año 1969 por este anillo formado por un colosal diamante de 33 quilates que recibe el nombre de “Diamante Taylor-Burton”.
  • Grace Kelly. Su esposo el príncipe Rainiero de Mónaco le regaló un anillo con un diamante de 10,5 quilates con talla esmeralda. 
  • Elizabeth Hurley. El jugado de cricket Shane Warne le regaló a la modelo un espectacular anillo con un zafiro de 9 quilates en 2011.
  • Marilyn Monroe. El jugador de béisbol Joe DiMaggio obsequió a la famosa actriz con un fabuloso anillo de diamantes en talla baguette.