DIY para invitadas a bodas

Ni 2020 ni 2021 van a ser los mejores años para casarse. Ya lo vimos el año pasado con miles de bodas atrasadas por culpa de la pandemia y otras celebradas en “petit comité” para salir del paso, y este año no parece que vaya a ser diferente. La tercera ola ya ha colapsado, prácticamente, los hospitales. Las comunidades autónomas cada vez implementan medidas más restrictivas para tratar de frenar la transmisión del virus y por ahora la cosa parece que aún va a durar algunos meses. Así que no, no es un buen año este 2021 tampoco para casarse, al menos por ahora.

No obstante, somos muchos y muchas quienes sabemos que en cuanto se pueda vamos a tener que acudir a más de una boda. En mi caso, el año pasado retrasaron una boda dos veces de amigos muy cercanos, y este año tengo otra boda familiar que tampoco sé si se va a celebrar o no así que las posibilidades de que me coincidan ambas bodas en verano (si es factible) o el año que viene cuando el virus haya bajado notablemente en incidencia o estemos la gran mayoría vacunados contra él se hace cada vez más patente.

¿Y qué supone una boda para los invitados? Pues voy a hablar de mi caso concreto para no salirme del tiesto. Nosotros somos 4 en la familia, dos niñas y dos adultos, así que de entrada ya sabemos que como mínimo tenemos que obsequiar a la pareja de recién casados con unos 400 euros. Si tengo dos bodas, hablamos de unos 800 euros en regalos para los nuevos matrimonios, una pasta gansa para muchos, para mí también.

Con suerte podré repetir modelo porque hace 5 años que no iba a ninguna boda y creo que no he cambiado de talla así que el vestido que me compré de la diseñadora Joana Diestre es posible que pueda volver a utilizarlo. Es más, lo más probable es que lo use en ambas bodas porque ¿qué es eso de tener que cambiar de vestido para no repetir? ¡Eso que lo hagan los ricos! Yo no. Ahora bien, si no tienes un vestido que ponerte lo más probable es que te toque comprar uno nuevo y ya os adelanto que los vestidos de fiesta no son baratos precisamente.

Mi marido, por supuesto, repetirá traje, pero a las niñas hay que comprarles vestido a las dos porque todo lo que podían tener en su armario que les sirviera para ir a una boda ya no les cabe ni en una pierna. Eso significa que, como mínimo, me tocará comprar dos vestidos de fiesta para niñas y auguro un gasto medio de 50 euros para cada una entre vestido y calzado así que, ya vamos por 900 euros (y os recuerdo que no me he comprado yo absolutamente nada para mí, hay muchas chicas que se comprarían vestido nuevo o calzado o ambas cosas).

Luego llega el día del evento en sí, y hay que ir a la peluquería, y tenemos que maquillarnos e ir monísimas así que calcula otros 50 euros en pagar esos servicios. Y ya vamos por 950. Por supuesto, a eso añádele la gasolina para llegar al lugar de celebración que si tienes suerte será en tu misma ciudad y no aumentará mucho los gatos pero es muy probable que no sea así. En mi caso, una de las bodas se celebra a 200 kilómetros de mi lugar de residencia así que calculemos unos 30 euros más de gasolina como mínimo y no me quejo, que la boda a la que fui hace 5 años se celebró en una ciudad a bastante distancia y me tocó pagar alojamiento y comida para dos noches además del transporte.

Y ya vamos prácticamente por los 1000 euros, y con ahorro. Al final, lo que siempre pasa en la mayoría de las ocasiones, es que el hecho de que te inviten a una boda implica un gasto tan descomunal que casi es preferible que no nos inviten a ninguna. De hecho, sé de personas que han declinado la invitación con excusas porque no les venía bien económicamente acudir al evento. Por ahora no es mi caso pero, me parece normal que esto ocurra con frecuencia por lo que no descarto que alguna vez tenga que ser yo quien diga que ese mismo día tengo la boda de una prima muy cercana a la que tengo que ir por obligación o cualquier otra cosa que se me pueda ocurrir para evitar el compromiso.

Y es que también hay que saber muy bien qué excusa se pone porque no es lo mismo decir dos días antes que estás muy enferma y no puedes ir que avisar con antelación por varios motivos. El primero es porque si lo haces a última hora la pareja en cuestión habrá reservado un sitio para ti y tu familia en la boda, por lo que les estarás dejando colgados con uno o varios menús pagados y con una organización de mesas descuadrada. Además, probablemente, estarán esperando tu regalo desde hace tiempo ya que normalmente se ofrece dicho regalo un mínimo de 15 días antes de la celebración. Sin embargo, si rechazas la invitación con antelación suficiente podrás librarte de regalar nada y además no harás una “faena” a los recién casados. Esa es la mejor opción.

Ahora bien, ya que no nos podemos librar de los regalos porque si no los haces quedas de tacaña como mínimo (sino de otra cosa peor), yo me pregunto ¿por qué no nos dejamos de tonterías y por lo menos ahorramos en lo que sí podemos ahorrar?

Maquíllate tú misma

Hay quien guarda en su cajón del baño un buen amasijo de maquillajes y cremas, perfectos para cualquier ocasión, y luego hay quien no tiene prácticamente de nada porque no acostumbra a maquillarse pero, aun así, ¿no merecería la pena maquillarse una misma para estas cosas?

Un maquillaje normal, al uso, puede costarte unos 25 euros de media en cualquier peluquería que cuente con este servicio y ¿cuántas bodas puedes tener al año? a veces ninguna, otras veces una, dos e incluso tres ¿verdad? Así que todo depende del año que te toque pero pongamos que tienes dos bodas, y esos son 50 euros al año. Con 50 euros, en tiendas de buenas marcas pero económicas como Avon Store te puedes hacer con un buen alijo de productos perfectos para maquillarte en días especiales:

  • Base de maquillaje: 5 euros
  • Polvos matificantes: 8 euros
  • Corrector: 4 euros
  • Máscara de pestañas: 5 euros
  • Sombras de ojos de varios colores: 12 euros.
  • Delineador de ojos: 3,50 euros
  • Colorete: 8 euros
  • Perfilador de labios: 5 euros
  • Pintalabios: 4, 50
  • Iluminador: 7 euros
  • Desmaquillante:3,50

Todos estos precios están sacados de mi tienda habitual, mencionada en el párrafo anterior, pero considero que son precios medios porque es una buena marca y no es cara así que creo que me vale para ofreceros una idea. Gasto total en productos: 65 euros.

Estos productos tienen una caducidad muy amplia que van desde los 6 meses de las máscaras de pestañas hasta los más de dos años de las barras de labios por lo que podrás amortizar ese dinero con creces para maquillarte en eventos, en cenas especiales o domingos festivos, y si eres de maquillarte con más asiduidad pues mejor me lo pones.

Luego tenemos el problema de quienes no tienen ni idea de maquillarse y cuando se delinean los ojos y se los maquillan parece que sean pequeños osos Panda o, en su defecto, que les hayan pegado un puñetazo en cada ojo, a esas chicas yo les diría: si no tenéis práctica maquillándoos es porque no os gusta maquillaros así que no tenéis por qué hacerlo para ir a una boda pero, si aun así queréis hacerlo, podéis daros algún toque sencillo con brillo de labios y colorete o incluso hacer algún curso que os sirva ya para toda la vida.

He estado mirando online algunos cursos porque actualmente lo de acudir de forma física a un recinto no creo que sea lo más ideal dadas las circunstancias y en Make Up School tienen bastantes cursos para principiantes cuyo objetivo es aprender a maquillarse uno mismo así que me parecen muy interesantes.

Repite vestido

¿Y qué es eso de tener que cambiar de vestido sí o sí en cada boda? Yo no sé vosotros pero en mi caso no solemos acudir a muchos eventos que me permitan llevar este tipo de vestidos y sacarles partido así que si solo tengo las bodas para lucirlos y encima me pongo uno diferente cada vez, el resultado es que me estoy comprando vestidos de 80 euros para lucirlos un único día, lo que me parece una auténtica pasada y un desperdicio económico importante.

Yo repito vestido cada vez que puedo. Una cosa sería no ir dos fines de semanas seguidos, o muy seguidos, a dos bodas de la misma parte de la familia donde vamos a ver las mismas caras con el mismo vestido (y aun así a veces me lo planteo porque no tendría nada de malo). Y otra muy distinta es no poder llevar el mismo vestido en la boda de tu mejor amiga, de tu prima la del pueblo y de otro familiar que nada tiene que ver con la susodicha prima. Yo repito, y punto.

Péinate en casa

Hazme caso, dúchate por la mañana, ponte una buena mascarilla, sécate el pelo para que quede suave y con movimiento y así, con el pelo recién limpito y brillante te peinas: puedes dejártelo suelto, puedes ponerte algún gancho, puedes incluso hacerte un recogido si tienes algo de gracia pero hagas lo que hagas no te pongas dos litros de laca y, por supuesto, no pagues un dineral por un recogido de boda en el que nadie va a fijar su atención.

Al final estarás ahorrando un poco en cada boda y si tienes tres imagínate el ahorro que eso puede suponer ¿no crees? Lo que puedas hacer tú misma, hazlo tú misma.

Decoración basada en la psicología

Es muy curioso que con la cantidad de cosas que sabemos ahora, y que antes no sabíamos, no utilicemos todos esos nuevos conocimientos en el día a día. Hace cosa de un mes, una amiga entró en una especie de bache que no voy a llamar depresión (porque eso es una enfermedad que se debe diagnosticar por un profesional) pero que provocó que no estuviera bien en ningún ámbito de su vida. Estaba apática, no quería salir de casa, no tenía ganas de quedar con sus amistades, tenía que hacer grandísimos esfuerzos para levantarse e ir a trabajar, etc. Yo decidí que tenía que ayudarla.

Antes de nada he de decir que lo primero que le aconsejé es que acudiera a un profesional especializado, es decir, a un psicólogo, pero su negativa fue tan rotunda que esa posibilidad quedó bastante desplazada. No obstante, siempre debe ser este el primer paso, pues buscar ayuda no es nada malo y puede ayudarnos a sentir mucho mejor. Esta psicóloga ubicada en el centro de Valencia, Leonor Fernández Doménech, tiene consulta online y como mi amiga no quería salir de casa le propuse también llamarla para concertar una cita a través del ordenador, tampoco quiso intentarlo. Personalmente creo que este tipo de servicio, el de consultas online, puede ayudar a personas que tienen cierta timidez o reparo ante la posibilidad de ir a un psicólogo. El problema era que en este caso siempre obtenía un “NO” como única respuesta y tampoco puedes llevar a alguien a un médico a punta de pistola, ¿no?

Intenté animarla proponiéndole de todo: vamos al cine, vamos a hacer una escapada el fin de semana, vámonos de rebajas y no conseguí una respuesta afirmativa en ningún caso, salvo cuando, hablando en su casa, me dijo que le gustaría cambiar la decoración del salón y yo me até a esa idea como loca y le propuse redecorar toda la casa. “¿Por qué no?” me contestó.

La decoración y la psicología

Inmediatamente después pensé que esa actividad podía aprovecharla en positivo pues, además de mantenerle la cabeza ocupada en algo y de conseguir que se ilusionara, yo era consciente de que existen muchas teorías sobre cómo influye la psicología en la decoración y viceversa, aunque en ese momento solo sabía a ciencia cierta que había una teoría sobre la psicología del color que quería leer atentamente.

Leí muchísimo al tiempo que visitábamos muchísimas tiendas de bricolaje y decoración. Fuimos a Bricodepot, a Leroy Merlín, pasamos horas viendo Amazon y yo, mientras tanto, leí mucho sobre psicología holística en Psycholístic y otras webs especializadas. Gracias a ello, descubrí que el baño puede convertirse en un remanso de paz gracias a una pequeña reforma y unos toques de decoración, puede ser un “spa” privado, un espacio reservado a la intimidad de una persona donde relajarse y conectar con uno mismo así que la convencí para empezar por ahí. BañoSpacio se encargó de hacer la obra porque por mucho que nosotras quisiéramos, no habríamos podido instalar la bañera que elegimos ni con todo el tiempo del mundo, pudieron cambiar la bañera por el plato de ducha en un abrir y cerrar de ojos. Pero el resto fue cosa nuestra.

El color predominante fue el blanco, con toques de azul, pues leí que esos son los colores que se asocian a  la higiene y al agua, por lo que nuestro cerebro hace que nos sintamos más “limpios” rodeados por esos colores. Pusimos velas aromáticas, y pintamos los azulejos con pintura especial para no tener que gastar en alicatado. El resultado fue sorprendente.

La segunda estancia a reformar tenía que ser el salón comedor y lo primero que le propuse es tirar un tabique que estaba en medio de la sala, supuestamente para separar ambientes, y que no tenía ningún sentido y Arca SL se encargó de la tarea porque el problema no era tirar el tabique, el problema era que luego en el espacio en el que estaba ubicado faltaba suelo y habría que arreglar ese trozo de pared en el que estaba pegado. Gracias a ellos todo quedo impecable en menos que canta un gallo, y nuestra mano empezó a redecorar toda la estancia.

Leí que una doctora en Diseño y Entorno Humano de la Universidad Estatal de Oregon (EEUU) quiso saber el efecto concreto de las líneas rectas y curvas del mobiliario en el ánimo de los usuarios  y realizó un estudio al respecto en el que concluyo que cuanto más sinuosas eran las formas, mejor se sentían los usuarios. Por eso decidí que ese mueble de televisión simple y recto debía desaparecer y, en su lugar, instalamos un pequeño mueble minimalista con dos estanterías superiores donde predominaban las líneas curvas, aunque suaves.

Pintamos las paredes de color blanco impoluto y utilizamos los textiles nuevos que compramos para dar un toque de color en amarillo, un color que la psicología dice que es muy alegre. Pusimos cojines amarillos sobre su sofá chaiselonge gris marengo, y luego conseguimos algún toque más con un jarrón de cristal con un tono amarillo suave, dos velas aromáticas amarillas que metimos dentro de un centro de mesa que hicimos nosotras mismas con arenisca y plantas de plástico y también pusimos bien visible en una vitrina una vajilla que nunca usa por ser la típica “de gala” y que tiene un color amarillo muy divertido.

El cambio fue impresionante y lo único que hicimos fue cambiar el mueble del televisor, poner toques amarillos por el salón y quitar un tabique, ya que las paredes ya eran blancas anteriormente, solo les “lavamos la cara”.

Pues bien, no creo que fuera solo por la redecoración de su casa, yo creo que fue por mantenerse activa, por ilusionarse con algo, por mantener la cabeza ocupada en cosas y luego porque el resultado fue fantástico, pero conseguimos el objetivo inicial: que ella estuviera mucho mejor.

Manualidades de macramé

Si hace unos años parecía que el macramé había muerto, o por lo menos relegado a un sector de la población muy pequeño, ahora con el auge del DIY (Do it yourself) o hazlo tú mismo, ha vuelto a pegar un pelotazo consiguiendo que mayores y jóvenes se aficionen de nuevo a este tipo de manualidades. Y lo mejor de todo es que no suele tener demasiado gasto económico, pues la base principal del macramé son las cuerdas de algodón.

Las hay de muchísimos colores, no solo blancas. En la web Cuerdas Valero podemos ver que cuentan con colores verdes, marrones, grises, naranjas, rojos y muchos más. Aunque también es verdad que si en lugar de coger una web de una empresa especializada en cuerdas o manualidades, tomamos la web de una empresa más generalista como la de Leroy Merlín, comprobaremos que entonces solo encontramos cuerdas de algodón en tonos blancos o cremas. Pero ¿Qué tipo de manualidades podemos hacer con macramé?

Pues si ponemos “manualidades macramé” en imágenes de Google comprobaremos que podemos hacer casi de todo, desde bolsos hasta llaveros, hamacas o alfombras hasta lámparas, pulseras o maceteros.

Algunas ideas

Hemos encontrado en la web bricolaje10.com, algunas manualidades de macramé que nos han parecido muy buenas. Además de esas, os traigo otras que hemos recopilado en diversas webs especializadas.

  • Atrapasueños: Para hacerlo necesitarás dos anillas de metal que puedes conseguir en la ferretería. Una tendrá que ser más grande, ya que será el círculo externo y la otra más pequeña para el círculo que va dentro. En el círculo de dentro ataremos varias cuerdas de macramé y enrollaremos hasta llevar al círculo de externo. A continuación ataremos varias cuerdas de macramé en la parte inferior del atrapasueños que serán las que colgarán. Después cubriremos ambas anillas y añadiremos otra cuerda extra para colgarlo.
  • Hamaca: Una manualidad un poco más complicada pero muy bonita es hacer una hamaca para colgar en el jardín. Para hacerla necesitarás bastante cantidad del material que vayas a usar para realizar el macramé y dos barras de madera con agujeros por donde pasaremos las cuerdas. La técnica puede ser algo complicada pero el resultado es precioso.
  • Posavasos: Los posavasos de macramé también son perfectos para el hogar. Son muy bonitos y prácticos. Además, puedes hacerlos de varios colores para que sean más divertidos. Se tardan muy poco en hacer.
  • Estantería colgante: Al igual que una silla colgante, también podemos hacer una estantería colgante tanto de exterior como de interior. Para hacerla como esta que ves aquí solo necesitas dos tablones de madera con agujeros en los laterales por donde pasen las cuerdas. Es muy fácil de hacer también.
  • Tapices: Los tapices y las decoraciones de pared realizadas a partir del macramé, también se han convertido en un DIY estrella para decorar. Motivos geométricos y de inspiración étnica llenan de color cualquier espacio con delicadas creaciones que se convierten en el centro de todas las miradas. Existe la opción de los grandes tapices en colores más sobrios y que dejan toda su atención al juego de nudos. Este tipo de tapiz será perfecto para colocar en espacios más amplios como el cabecero de la cama o sobre el sofá.
  • Sandalias: para esto necesitarás la suela, pero en muchas empresas de manualidades las venden así que es fácil encontrarlas. No es recomendable usar las suelas de unas sandalias viejas, pues no aguantarán mucho y se verán desgastadas. De los que se trata es de tejer con macramé la cara del empeine del pie, y luego darle la forma que tendría una sandalia de dedo al uso. Muy elegantes para usar en cualquier evento veraniego.
  • Pendientes: compra el enganche también en cualquier tienda de manualidades especializada y luego, a base de nudos con cuerda fina o hilo grueso, ves dándole la forma al pendiente. En patronesmil.ces podéis bajaros patrones gratis.
  • Bolsos: del mismo modo que damos forma a un tapiz a base de nudos de macramé, puedes hacer lo mismo pero dándole forma a un bolso. Luego siempre puedes ponerle asas o tiradores de cuero e incluso de cuerda gruesa. Quedan genial para el verano.
  • Vestido: esto ya es más complicado pues hablamos de tener medidas y cierta idea de costura, pero el vestido playero de macramé es fantástico para cualquier evento así que si te ves con ganas anímate a intentarlo. También tienes el patrón en patronesmil.es.

Las claves en la última tendencia en decoración minimal.

Decorar nuestra casa es la parte más entretenida de construir nuestro hogar, pues con ella hacemos por fin una vivienda a nuestro gusto que refleje nuestra personalidad. Siempre hemos soñado con algunas ideas de decoración que harían de nuestra casa un espacio acogedor donde nuestros invitados alabarían nuestro buen gusto y la comodidad que sienten cuando se encuentran en ella, y donde nuestra familia crecería y aportaría también algunos cambios que construirían recuerdos y que harán de una casa el feliz hogar de su infancia.

Cuando por fin conseguimos independizarnos para construir nuestro propio hogar y nuestra propia familia, lo primero que consideraremos al alquilar o comprar una casa es si cubre nuestras necesidades de espacio y de localización geográfica en primer lugar y, en segundo, si la vivienda es lo suficientemente luminosa o si cumple con nuestras expectativas en cuanto a elementos adicionales como plaza de garaje, piscina o trastero. Una vez hemos escogido la que será nuestra futura casa, es hora de convertirla en nuestro hogar, trasladando nuestras cosas en la mudanza pero también decorando con muebles y accesorios.

Para esta última tarea, es importante, si queremos hacer de nuestro hogar un lugar agradable y acogedor que invite a la paz y al descanso, priorizar e invertir gran parte de nuestro presupuesto en muebles como el sofá o en otros elementos como la cama y el colchón, atendiendo más a la calidad de los materiales que a su diseño. En segundo lugar, habremos de reflexionar detenidamente acerca de la temática de decoración que escogeremos para las estancias de la casa. Es importante visitar varias tiendas y leer revistas de decoración como puede ser la revista ELLE, o visitar algunos blogs antes de empezar a comprar, pues lo último que nos gustaría sería tener una casa con muchas cosas, muy recargada y que nada tuviese que ver entre sí. Normalmente, por miedo a no saber escoger adecuadamente, pedimos consejo a nuestros familiares y amigos, lo que es totalmente comprensible, sin embargo y como comprobarán o ya habrán comprobado, es muy inusual que dos personas coincidan y otra tenga el mismo gusto que nosotros, por ello y aunque siempre es bueno recibir consejos, debe prevalecer siempre nuestra opinión dado que seremos nosotros quienes vivamos en esta casa por mucho tiempo.

Como decía más arriba, a la hora de decorar nuestra vivienda habremos de visitar tiendas, consultar revistas y blogs para decidir la temática que recibirá la decoración de las estancias de nuestro hogar. A día de hoy, son varias las temáticas entre las que podemos escoger sin miedo a equivocarnos y que son tendencia además de las que son tradicionales y que nunca pasarán de moda por su elegancia y su fácil combinación de gama de colores. Entre estas últimas se encuentra el llamado estilo colonial que consiste en la combinación de muebles de madera con beige y otros colores tierra pero siempre en tonos claros o pastel.

Otro estilo tradicional es el de conservar las paredes en blanco con pocos cuadros y decorar con muebles en tonos neutros como es el gris o sus derivados y luego añadir algunas notas de color en los objetos como cojines, el mantel o la alfombra. En cuanto a las tendencias en decoración existen, en mi opinión, dos tipos: algunas más arriesgadas que puede que pronto pasen de moda, u otras que serán apuesta segura. Algunas tendencias de tipo arriesgado es por ejemplo la llamada “fiebre del oro” que consiste en añadir tanto muebles como elementos decorativos en tono dorado, lo que en mi opinión, resulta demasiado ostentoso y al final, poco sofisticado; en esta línea encontramos también la que aconseja revestir las paredes con papel pintado de mosaicos y estampados, produciendo un efecto de decoración excesiva si también deseamos añadir, por ejemplo, cuadros a nuestras paredes.

LA DECORACIÓN MINIMAL SIEMPRE ES UN ACIERTO Y NUNCA PASARÁ DE MODA

Hablemos ahora de las tendencias en decoración con las que no podemos fallar, pues nunca pasarán de moda y siempre podremos añadir algunos elementos a nuestro hogar sin que resulte ostentoso ni recargado a la vista. Se trata de las tendencias llamadas minimal o de “menos es más” que consisten en pintar las paredes de un tono blanco como puede ser el crudo, añadir muebles del mismo tono y luego basar la decoración en elementos de tonos pastel en cojines, manteles y alfombras, añadiendo además un color mostaza en los detalles y, como remate final, el objeto decorativo que aparecerá en algunos rincones de nuestra casa serán las plantas en tonos verdes, sin flores.

Este tipo de estilo ha recibido el nombre de botánico y es tendencia número uno desde hace un año puesto que, además de adaptarse a todos los gustos, se adapta también a todos los bolsillos, puesto que permite invertir menos en los muebles como la mesa del salón y las sillas para dar más relevancia a los detalles. Como decía, los muebles principales han de ser en tonos blancos o beige claro, pues así habrá dos elementos que destacarán sobre el conjunto: el verde de las plantas y las cortinas de las habitaciones.

Normalmente, compramos unas cortinas atendiendo al diseño y al color que encaje en el conjunto de la estancia sin percatarnos de que lo más bonito de las cortinas es el color de la luz que penetra a través de ellas en cada estancia. De esta manera, si colocamos cortinas en un tono mostaza o amarillo, la luz que entrará a través de ellas será cálida y acogedora, si es rosa, nos recordará siempre a la luz de un atardecer y si es azul, a un cálido día de primavera. Para la correcta elección de las cortinas, es importante acudir a un lugar en el que nos puedan asesorar en cuanto a los diferentes tipos de cortinas y toldos que podríamos tener a nuestra disposición. En Barcelona, ya existen algunas empresas como Toldos Clot que se acercan a su domicilio para tomar las medidas, asesorar e instalar las cortinas y toldos que mejor se adapten a sus necesidades. Esta compañía cuenta con la garantía de llevar en el mercado desde hace más de treinta años y de estar siempre atentos a las últimas tendencias, por lo que podemos confiar en que nos asesorarán sea cual sea el estilo de decoración por el que finalmente nos decidamos.

La cerámica, uno de los mejores materiales para decorar

Las modas vienen y van, de forma recurrente cada pocos años y ahora la cerámica vuelve y pisando más fuerte que nunca. Hace tiempo que este material se usaba en la decoración de locales o en esas cocinas que todos recordamos, en casa de nuestros abuelos, un lugar donde predominaban los tonos amarillentos y que nunca terminaban de convencernos. A día de hoy ha pasado de ser algo antiguo a una de las tendencias más buscadas a la hora de decorar interiores, ya que es un material natural muy versátil y camaleónico, y es que usando una infinita gama de colores y dependiendo de la técnica con la que se trabaje, pueden llegar a crearse auténticas obras de arte de diferentes formas que se adaptan a cualquier estilo: desde el más romántico al industrial. 

Hay tantas posibilidades de decoración y revestimiento con cerámica, creando ambientes sofisticados y originales, que esta abandona nuestras cocinas y baños para colarse por toda la casa, ya bien sea en paredes, en suelos, algunos techos o incluso en el lugar de trabajo. Estos revestimientos pueden presentarse en tres formatos: azulejo, gres o barro cocido. Los azulejos están cubiertos por un esmalte brillante y son ideales para cubrir paredes o hacer frisos. El gres es mucho más resistente y por eso es ideal para suelos donde hay mucho movimiento. Y el barro cocido también tiene una alta resistencia pero se recomienda para suelos en entornos más rústicos. Así, la cerámica siempre será una buena opción, puesto que es higiénica, duradera, de fácil limpieza y mantenimiento, sostenible y no acumula ácaros, ya que también es antialérgica. Por ello, por todas estas características, la cerámica es una buena opción a largo plazo para decorar la casa. Así, si vosotros estáis pensando, al igual que nosotros, en volver a darle protagonismo a la cerámica en vuestro domicilio, nosotros os recomendamos que optéis por acudir a la web de Cerámica a mano alzada y es que ellos son expertos en este material y lo conocen de primera mano, por lo que siempre nos podrán aconsejar sobre que tonos o que dibujos debemos de coger a la hora de optar por la mejor cerámica. 

¿Dónde podemos colocar la cerámica y de qué tipo?

  • Objetos decorando la pared, seguro que cientos de veces habrás visto platos de cerámica colgados y es que se pueden adaptar a todas las formas y colores por lo que resulta un adorno perfecto. No pueden faltar si queremos una decoración de lo más rustica. 
  • Muchas veces no nos decidimos por un solo azulejo, y… ¿por qué tenemos que escoger uno? Puedes crear un espacio perfecto en la pared optando por azulejos de diferentes estampados. Esto creara en tu hogar un ambiente de lo más nórdico armonizando con sus colores suaves pastel o los más básicos. Unos jarrones redondeados pueden añadir calidez al entorno.
  • En el dormitorio, ¿quién quiere un cabecero teniendo un espectacular panel de azulejos? Lo ideal sería optar por piezas grandes con tonos apagados pero estampados muy vivos y así conseguir impresionar pero sin romper la armonía de la habitación.
  • Los adornos, vas a querer tenerlos por toda la casa. Un jarrón en el recibidor, baño, salón o dormitorio; un vaso para los cepillos de dientes a juego con la jabonera; como parte de la vajilla de tu cocina…. 
  • En un entorno rústico usaremos colores neutros, verdes, naranjas y ocres. Platos, boles y vasijas en las estanterías sería una buena opción. 
  • Para crear una autentica mesa clásica no puede faltar la porcelana que es la forma más delicada de presentar la cerámica. Una vajilla en tonos blancos o beis con cuidadosos dibujos vestirá la mejor de las mesas. Siempre será una buena aliada en los diseños más clásicos.
  • Sin duda en los diseños minimalistas e interiores industriales una buena cerámica da un toque de vida a la vez que crea un entorno acogedor lugares de ladrillo e hormigón. 
  • Si lo que queremos es un estilo un poco más retro siempre podemos buscar elementos cerámicos con colores vivos que encajen en el ambiente que queremos crear.
  • Y por supuesto podemos usarla en el exterior, las macetas de cerámica vestirán todos los tiestos aportándoles elegancia y mayor visibilidad a las plantas que deseas lucir en tu terraza o jardín. 

La cerámica al servicio de la automoción

Más allá de la decoración, la cerámica también tiene otros usos y, uno de los más curiosos, se encuentra en la automoción, puesto que los vehículos de competición, los que requieren materiales especiales para poder rendir al máximo, una de sus partes clave es la cerámica. Así, podemos ver coches de rally, Fórmula 1 o vehículos de circuito carrozados con frenos cerámicos, puesto que sus prestaciones son mucho mayores que las de unos frenos convencionales. Además, en los últimos tiempos también se ha extendido su uso a vehículos de alta gama fabricados en serie. 

Organiza y encuentra

¿No os ha pasado nunca que a veces olvidamos que tenemos algo y solo lo recordamos, y nos llevamos una alegría, cuando aparece por casualidad? En mi casa eso pasa a menudo. Compramos cosas que se necesitan, se usan y se guardan, pero luego nunca jamás vuelven a aparecer y olvidamos incluso que las compramos, sobre todo cuando hablamos de ropa. A mí me ha pasado un par de veces, pero la gota que colmó el vaso fue cuando creía tener a mano un vestido perfecto para la boda de un familiar y no apareció a tiempo, ni ese vestido, ni el traje de chaqueta de mi hijo.

En los armarios de muchas familias el interior es un “Tutum revolutum”, sobre todo si hablamos de armarios en habitaciones juveniles o infantiles. Los adolescentes, y muchas veces los adultos también, para sacar una prenda mueven cinco más y luego las dejan tal cual se quedan en el cajón, o la leja, consiguiendo así que en pocos días, un armario ordenado pase a convertirse en el escenario de una batalla campal. Debido a esto, hace un par de meses cogí a mi marido y a mis dos hijos, los senté en el salón y les dije, claramente, lo que íbamos a hacer para ordenar los armarios y las consecuencias que iban a haber si un día aparecían desordenados.

Sinceramente pensé que mis amenazas iban a durar menos que un chupachup en la puerta de un colegio pero no dejo de sorprenderme cuando, a día de hoy, los armarios siguen impolutos. ¿Y cuál puede ser el motivo de esto? Pues la inversión.

Es simple, no podemos pedirle a unos niños, ni a nosotros mismos, que mantengan ordenados unos armarios en los que no cabe toda la ropa que tienen, y en los que no hay casi cajones para ordenarla, ni baldas. La mayoría de armarios tienen un déficit de espacios interiores para ordenar la ropa y esto provoca que, si ya de por sí este mueble corre peligro de acabar con todo su interior hecho una bola enorme de telas, la situación acabe siendo catastrófica en cuestión de horas.

Nuestra inversión consistió en contratar la fabricación e instalación de este tipo de armarios empotrados a medida, de Armarios Sidón, para los que solicitamos interiores de armarios totalmente meditados para cubrir nuestras necesidades. Pero ¿qué debemos tener en cuenta para diseñar ese interior de armario?

  1. Piensa en el interior antes de encargarlo: no tengas prisa, no es necesario. Piensa en aprovechar el espacio al máximo así que si lo que más usas son pantalones, piensa en cómo quieres guardarlos, ¿los quieres colgar poniendo una percha especial para pantalones? ¿Prefieres doblarlos en un cajón? ¿Y si lo que más tienes son camisetas, las querrás en cajón o en un estante? Yo lo que hice es hacer un diseño en función de lo que tenemos que guardar, básicamente.
  2. Sé práctica: por muchos cajones que queramos poner, si no tenemos espacio donde ponerlos, es mejor que te olvides. Te en cuenta que llenar un armario de lejas, o de cajones que luego te van a resultar incómodos de abrir porque no tienes espacio para moverte es un error. Piensa en el tipo de puertas que va a llevar, si son correderas no podrás abrir cajones de armario completo porque chocarán, tendrás que hacer cajones del ancho de una puerta.
  3. Piensa en las barras: si tienes muchos vestidos largos necesitarás que en el espacio en el que se instale la barra no haya nada en la parte inferior del armario o, de lo contrario, acabarás arrugando todos los bajos de vestidos. Por el contrario, si tus vestidos son cortos, o no usas, podrás poner una barra alta y cajones o baldas a partir de la mitad del armario para ganar más espacio aún.
  4. ¿Ponemos zapatero?: antes de nada debes valorar, por muy mal que suene, si tus zapatos o zapatillas huelen. Piensa que si tienes un olor fuerte sudor, tu calzado acabará oliendo “a pies”, como suele decirse, así que o tienes un spray de esos milagrosos que quita olores o tal vez es mejor no poner zapatero dentro del armario para evitar que se te atufe la ropa.
  5. Almacenaje superior: la mayoría de nosotros no solemos llegar a los altillos de los armarios pero no por eso debemos dejar de utilizarlos. Lo mejor es encargar armarios con altillos con vista a utilizarlos para guardar la ropa fuera de temporada o las mantas de la casa, así solo tendrás que subir a la escalera una vez o dos al año pero, a cambio, tendrás un gran espacio de almacenaje extra.

Comprobarás que, una vez tengas un armario en condiciones, ordenador y mantenerlo así será mucho más fácil que antes, o al menos en mi casa así ha sido. No obstante, las grandes superficies y tiendas de muebles suelen dar muy buenos consejos online para que tengas ideas de dónde sacar un buen diseño. En La Escuela de la Decoración aconsejan buscar accesorios de interior de armario para tener mayores divisiones y clasificar mejor tu ropa, usar bolsas de almacenaje para proteger aquello que no te pones a diario de la suciedad y la luz que pueda incidir en el armario y descolorear las prendas. Usar una cómoda, además del armario, para obtener mayor espacio de cajones, incluso recomiendan poner estanterías ajustables en tu armario que puedas modificar de altura en base a las necesidades de cada momento, lo cual me parece una fantástica idea que yo me arrepiento de no haber adoptado.

Y si tienes alguna idea más que aportar a nuestro blog ya sabes, escríbela en los comentarios.