Una de las actividades empresariales más importantes ha pasado a ser la gestión de la ropa laboral, que ha terminado por trascender del simple mantenimiento de uniformes para pasar a ser un elemento estratégico de seguridad, higiene y eficiencia en el terreno operativo.
Las organizaciones actuales reconocen que la ropa de trabajo no solo es una forma de identificación para las empresas, sino que es una barrera de protección clave frente a los riesgos laborales que hay en cada sector.
Evolución del concepto de vestuario profesional
Lo cierto es que los vestuarios han experimentado una gran transformación en las últimas décadas, en los que pasaron de ser un gasto operativo menor a una inversión estratégica con gran impacto directo en materia de seguridad y productividad. Esta evolución responde a las cada vez mayores exigencias normativas y a una concienciación mayor en materia de prevención de riesgos y de diferenciación competitiva en mercados saturados. La gestión integral es una actividad empresarial estratégica que tiene un impacto positivo a todos los niveles.
Las empresas implementan sistemas profesionales de gestión textil. Tanto mediante servicios especializados como por ejemplos que ofrecen en Clat de gestión de ropa laboral o mediante modelos propios. El objetivo es dar respuesta a las necesidades en unos entornos empresariales de cada vez mayor exigencia.
En la actualidad, las compañías tienen desafíos de gran complejidad a la hora de contar con sus textiles, puesto que muchas tienen altos volúmenes de prendas, rotación constante de personal, requisitos específicos de higienización dependiendo del sector y la necesidad de controlar los inventarios y los costes.
Todo esto ha hecho que se desarrollen soluciones en concreto de cara a externalizar procesos complejos hacia proveedores con una experiencia y tecnología más específica.
La profesionalización en este sector ha hecho que se generen ecosistemas de servicios integrales en los que las lavanderías industriales, empresas de renting textil y consultores en prevención de riesgos colaboran para que se puedan ofrecer soluciones adaptadas a cada tipo de empresa.
Esta clase de especialización hace posible que las organizaciones se centren en la actividad principal al garantizarse estándares óptimos en gestión textil.
Componentes esenciales de la gestión textil empresarial
Existen muchas actividades en este campo que se interconectan y que precisan de una coordinación precisa para funcionar como sistema integrado. El suministro inicial de prendas es el primer eslabón, en el que se definen las características técnicas, colores, tejidos y personalización, dependiendo de la identidad de la empresa y los requisitos de protección existentes.
El mantenimiento periódico es el núcleo operativo del sistema, en el que se incluyen los procesos de lavado industrial, secado, planchado, reparación de desperfectos y control de calidad con garantías de desinfección.
Todos estos procesos se tienen que adaptar a las características de cada uno de los tejidos y niveles de contaminación, de tal forma que se respeten las normas de seguridad alimentaria cuando corresponda.
La trazabilidad individual de las prensas gracias a los sistemas de código de barras o la tecnología RFID hace posible el seguimiento exhaustivo del ciclo de vida de cada pieza en cuestión, lo que ayuda a que sea más fácil controlar los inventarios, planificar las reposiciones y las auditorías de cumplimiento de las normas.
Externalización versus gestión interna: análisis comparativo
La decisión de que se externalice la gestión de la ropa laboral o que se lleve de manera interna es algo que depende de muchas cosas en cada organización, por lo que se tiene que evaluar dependiendo del contexto.
Eso sí, hay que considerar que la gestión interna precisa de grandes inversiones en materia de infraestructura de lavandería industrial, personal cualificado, espacios adaptados y sistemas para el control de calidad que puedan cumplir unas normas que son cada vez más exigentes.
Las ventajas que tiene externalizar son, por ejemplo, acceder a tecnología de vanguardia sin invertir en capital, optar por economías de escala que reduzcan los costes por unidad, así como flexibilidad para que se puedan adaptar los volúmenes a las necesidades cambiantes y a transferir responsabilidad de cumplimiento de las normas a los proveedores especializados.
Tecnologías de trazabilidad y control de inventarios
Este es uno de los avances de mayor importancia cuando se trata de la gestión moderna de la ropa laboral, lo que permite que se pueda monitorizar en tiempo real el estado, la ubicación o el uso de cada prenda a nivel individual.
Hay sistemas avanzados, como por ejemplo el código de barras bidimensional o la tecnología RFID, que ayudan a identificar automáticamente los inventarios sin que sea necesaria la intervención de las personas, de tal forma que se reduzcan los errores y se optimicen los tiempos de procesamiento.
Estamos ante unos avances con los que se pueden generar informes detallados sobre la vida útil que tienen las prendas, la cantidad de lavados que se hacen, las tasas de reposición o los patrones de desgaste que ayudan a que se planifiquen preventivamente las compras.
En las empresas que disponen de grandes volúmenes de rotación textil, este tipo de información es importante para que se mantenga la operatividad sin exceso de stock ni que se produzcan desabastecimientos.
La integración de sistemas de trazabilidad con plataformas de gestión online hace posible que los responsables empresariales puedan tener acceso en cualquier momento a información sobre movimiento de las prensas, stock existente o métricas sobre el rendimiento del servicio. Esta transparencia ayuda a las auditorías internas y a que se tomen decisiones basándose en datos objetivos.
Estamos ante unos avances que son bastante interesantes y que al final hacen más sencillo el día a día en este sentido. Todo esto en el pasado era muy complicado de hacer y en muchos casos se producían más errores humanos que ponían las cosas aún más complicadas.
Renting textil como modelo de eficiencia económica
Se ha consolidado como una opción práctica y de lo más ventajosa para las empresas que quieran contar con ropa laboral de buena calidad sin necesidad de inversión inicial en la compra de uniformes.
Este modelo, por ejemplo, incluye el suministro total de prendas, mantenimiento periódico, reposición de las piezas que se dañen y gestión integral del propio ciclo de vida textil.


