DIY

DIY para invitadas a bodas

Ni 2020 ni 2021 van a ser los mejores años para casarse. Ya lo vimos el año pasado con miles de bodas atrasadas por culpa de la pandemia y otras celebradas en “petit comité” para salir del paso, y este año no parece que vaya a ser diferente. La tercera ola ya ha colapsado, prácticamente, los hospitales. Las comunidades autónomas cada vez implementan medidas más restrictivas para tratar de frenar la transmisión del virus y por ahora la cosa parece que aún va a durar algunos meses. Así que no, no es un buen año este 2021 tampoco para casarse, al menos por ahora.

Restaura, no lo tires

Es bastante fácil que en casa de nuestra madre o abuela haya uno de esos muebles antiguos que nos llama la atención pero que jamás ocuparía un espacio en nuestra vivienda porque su estilo, e incluso su estado, no es el óptimo. Muchas veces es la estética lo que prima y no nos combina en ninguna habitación con el resto de muebles y decoración que tenemos en ella, y otras veces está demasiado desvencijado como para poder utilizarlo pero, la realidad, es que con sus años, con su aspecto y su olor a viejo, es un mueble que nos sigue encantando y tiene una calidad que da mil patatas a los muebles modernos actuales fabricados con contrachapado.

Decoración basada en la psicología

Es muy curioso que con la cantidad de cosas que sabemos ahora, y que antes no sabíamos, no utilicemos todos esos nuevos conocimientos en el día a día. Hace cosa de un mes, una amiga entró en una especie de bache que no voy a llamar depresión (porque eso es una enfermedad que se debe diagnosticar por un profesional) pero que provocó que no estuviera bien en ningún ámbito de su vida. Estaba apática, no quería salir de casa, no tenía ganas de quedar con sus amistades, tenía que hacer grandísimos esfuerzos para levantarse e ir a trabajar, etc. Yo decidí que tenía que ayudarla.

Manualidades de macramé

Si hace unos años parecía que el macramé había muerto, o por lo menos relegado a un sector de la población muy pequeño, ahora con el auge del DIY (Do it yourself) o hazlo tú mismo, ha vuelto a pegar un pelotazo consiguiendo que mayores y jóvenes se aficionen de nuevo a este tipo de manualidades. Y lo mejor de todo es que no suele tener demasiado gasto económico, pues la base principal del macramé son las cuerdas de algodón.

Las claves en la última tendencia en decoración minimal.

Decorar nuestra casa es la parte más entretenida de construir nuestro hogar, pues con ella hacemos por fin una vivienda a nuestro gusto que refleje nuestra personalidad. Siempre hemos soñado con algunas ideas de decoración que harían de nuestra casa un espacio acogedor donde nuestros invitados alabarían nuestro buen gusto y la comodidad que sienten cuando se encuentran en ella, y donde nuestra familia crecería y aportaría también algunos cambios que construirían recuerdos y que harán de una casa el feliz hogar de su infancia.

La cerámica, uno de los mejores materiales para decorar

Las modas vienen y van, de forma recurrente cada pocos años y ahora la cerámica vuelve y pisando más fuerte que nunca. Hace tiempo que este material se usaba en la decoración de locales o en esas cocinas que todos recordamos, en casa de nuestros abuelos, un lugar donde predominaban los tonos amarillentos y que nunca terminaban de convencernos. A día de hoy ha pasado de ser algo antiguo a una de las tendencias más buscadas a la hora de decorar interiores, ya que es un material natural muy versátil y camaleónico, y es que usando una infinita gama de colores y dependiendo de la técnica con la que se trabaje, pueden llegar a crearse auténticas obras de arte de diferentes formas que se adaptan a cualquier estilo: desde el más romántico al industrial. 

Organiza y encuentra

¿No os ha pasado nunca que a veces olvidamos que tenemos algo y solo lo recordamos, y nos llevamos una alegría, cuando aparece por casualidad? En mi casa eso pasa a menudo. Compramos cosas que se necesitan, se usan y se guardan, pero luego nunca jamás vuelven a aparecer y olvidamos incluso que las compramos, sobre todo cuando hablamos de ropa. A mí me ha pasado un par de veces, pero la gota que colmó el vaso fue cuando creía tener a mano un vestido perfecto para la boda de un familiar y no apareció a tiempo, ni ese vestido, ni el traje de chaqueta de mi hijo.