
Cómo el creador digital puede disfrutar del ocio sin comprometer su contenido exclusivo.
Imagina que acabas de terminar una sesión de edición que te ha tenido toda la mañana delante del ordenador. Cierras el programa, estiras los hombros y piensas que te mereces desconectar. Quizá te apetezca salir a tomar algo, ver una serie que tenías pendiente o












